Artista escazuceña recibe mal trato en Hacienda La Chimba

Artista escazuceña recibe mal trato en Hacienda La Chimba

Una mala experiencia para una artísta escazuceña que pidió autorización en Hacienda La Chimba para pintar un cuadro al aire libre.

De la mano de la pintora Adriana Rivero quien desde sus ojos nos cuenta:

Lamentable la actitud de Paola Ocampo, quien se identifica como dueña de La Hacienda La Chimba, lugar que visité hoy. Ingresé y pedi me indicara donde estaba el restaurante donde almorcé. Después de eso, fui a la recepción y le indiqué a la persona a cargo la cual estaba debidamente identificada con la camisate del lugar, que si podía pintar en el lugar. Fui clara cuando les dije que lo que deseaba era buscar un lugar donde podía sentarme y pintar y me confirmaron que si podía hacer esta actividad, en recepción me dijeron que debía pagar un tour y en ese lugar podría encontrar un espacio para hacerlo.

Me cobraron ¢10,000. Me Dirigí a un espacio con sombra y empecé a pintar. Paola Ocampo se dirigió hacia a mi y me pidió retirarme y dejarle mi cuadro, ya que no tenia permiso de hacerlo y expliqué que si me autorizaron en la recepción y me cobraron.

De nuevo insistió que me detuviera en la pintura y que le diera mi cuadro ya que no tengo autorización. Pedí la devolución de mi dinero y me negué a entregar mi cuadro.

Me dirigí hasta la entrada, me devolvieron mi dinero, indicando que fue un “mal entendido” y me fui. La práctica de “Plein air” la cual consiste en la pintura al aire libre empieza a ser cada día mas popular por quienes amamos el arte.

 

 

Este lugar me dejó un mal sabor al negarse apoyar la práctica del arte al aire libre.Se nota que no comprenden que se trata de una práctica sin fines de lucro; un hobbie o práctica autodidacta.

Adicional la humillación que recibí cuando me pidieron que me fuera y al devolverme el dinero lo hicieron justo en la recepción llena de curiosos.

Los que me conocen saben que practico a diario el dibujo y pintura y que siempre abogo por el arte como una actividad que nos enriquece, es por eso que no puedo dejar pasar lo sucedido ya que no solo es indignante sino también una muestra de poca cultura y rechazo al arte y la cultura.

Se rechaza lo que no se conoce y eso fué exactamente con lo que topé, ya que insisto: esta actividad no tiene fines de lucro y se me autorizó en recepción practicarla dentro de sus instalaciones y se me cobró por un tour, y accedí a pagar ya que respeto las reglas internas del lugar pero no esperaba jamas que me pidieran que les dejara el cuadro y que me fuera.